EL
CAMINO MAS FACIL
El ser humano siempre ha
tenido una extraña tendencia a inclinarse hacia lo fácil o Lo que resulta
inmediato sin importar si a veces eso incluya firmar un pacto con la desdicha
de vivir en lo mediocre, eso por supuesto se aplica al diario vivir de nuestras
relaciones donde los caminos más fáciles siempre cobran vigencia como por
ejemplo cuando de reconocer los triunfos de los demás se trata, una fuerza
interior nos invade haciéndonos ver de forma previa lo dificultoso y quizá
ridículo que puede resultar formular una
felicitación hacia quien ha obrado de manera sobresaliente y por supuesto
terminemos por tragarnos nuestros deseos por más sinceros que sean y solo
utilizarlos cuando las circunstancias nos obliguen a expresar con hipocresía
unas felicitaciones con intereses incluidos, olvidándonos que aun por mas
buenos actores que creamos que somos
siempre la ventana de nuestra alma que son nuestros ojos mostraran la falta de
sinceridad con que actuamos y a la larga esto solo nos traerá una
pequeñísima recompensa comparada con la
que ganaríamos si hacemos del reconocimiento sincero una forma de construir las mejores relaciones con nuestro entorno que
en últimas son las que en verdad nos harán sentir el agrado con nuestra vida.
Podríamos cuestionar su
verdadera efectividad a modo de escusa para no aplicarla pero en realidad seria
negar la importancia del agua en la navegación, los seres humanos tenemos el
conjunto de necesidades mas complejo de todo el universo, incluida la de
sentirnos reconocidos y recompensados por nuestro esfuerzo por eso unas sincera
felicitaciones es indiscutiblemente alimento para esta necesidad básica, que
por factores culturales se ha venido dejando de lado pero hoy en el renacer del
antropocentrismo su importancia se hace notar a kilómetros, aun cuando aquellos
que han olvidado el paso del tiempo la
consideren una forma de alcahuetería, pero en verdad que ganamos con ver solo
el lado negativo de las cosas seria negar que un árbol solo se puede ver por
una cara y la otra sencillamente no existiera.
¿Por que este culto a la
mediocridad tiene asidero de manera tan fuerte en la manera en que convivimos
con los demás? , la respuesta esta desde los tiempos mas inmemorables donde la
humanidad prefirió eliminar a su contendor en vez de buscar caminos de
comprensión que trajera prosperidad al
cabo de lograr limar las asperezas con quien mantenemos una distancia en algún
tema en particular, pero hoy en nuestra época aun vivimos los efectos de la
envidia de no compartir con los demás esa energía positiva que trae reconocer
sus buenas acciones y solo enfatizarnos en lo que vemos mal, su origen sin duda
son las generaciones pasadas que a su vez viendo a las propias han llevado hasta
hoy a cuestas las causa de la debilidad
de no tener el coraje de demostrar al otro de una manera sincera y franca lo
mucho que valoramos su esfuerzo.
Llevar a cabo la estrategia
de siempre enfatizar en las cosas positivas como se ha venido hablando no es
tarea fácil, en especial cuando puedan existir ciertas disputas que impidan
desinflar el ego y así poder mostrarnos como seres dispuestos a llevar una
relación amistosa mediante la
construcción de confianza, así como narra el libro de Ken Blanchard como hacen
los entrenadores de ballenas orcas en uno de los espectáculos más llamativos de
toda Disneylandia, solo la confianza mutua es la que le permite ha estos intrépidos
entrenadores interactuar con etas fieras de 500 metros temidos en todos los
mares en que habitan, y por eso para cualquiera resulta tan descrestante ver
estos enormes animales comportarse como inocentes perritos que disfrutan jugar
con su amo de la manera más entretenida, lo que por supuesto nos conduce a una
conclusión muy contundente de lo que es el comportamiento de los seres animados
en toda su extensión, y es que ninguno es violento por naturaleza, la violencia
no es un opción de vida, solo una estrategia natural de defensa que a
diferencia de los que consideramos animales, el hombre es el único que
considera válida aplicarla de forma preventiva, aun con todo esto no hay porque
creer que existen personas que no pueden cambiar, que esa es su forma de
existir, pues ahora hay que pensar si alguien logra construir confianza a
partir de enfatizar en lo positivo con una ballena asesina, porque no hacerlo
con un compañero o jefe con quien tengamos alguna discusión que de seguro, no
es ballena ni tampoco asesino, empezar
siempre será lo difícil, pero si somos capaces de ver a nuestro alrededor
como un ambiente para competir, donde se debe estar atento para atacar al
adversario, pues ahora en esa mismo ambiente lo tenemos que ver pero para cazar
ocasiones en la que resaltemos lo que siempre queremos que la otra persona
repita para que tras el ánimo que le hemos trasmitido lo quiera hacer siempre,
pero no solo en nuestro trabajo la
casería debe trasladarse a nuestros hogares, vecindarios, clubes, reuniones
religiosas y cualquier sitio donde queramos impregnar el positivismo de
reconocer lo bueno y buscar re direccionar lo malo hacia el buen camino.
Manejar nuestras emociones
en pro de construir la estructura de fraternidad con las personas que compartimos
nuestros dias es la base del comportamiento organizacional, en ese sentido
puedo asegurar que la incorporación del énfasis en lo positivo o la estrategia
bien hecho tiene una gran importancia en el desarrollo empresarial de cualquier
renglón económico incluido el agropecuario, que como sabemos está lleno de paradigmas
mediocres que ha terminado por ahuyentar las nuevas generaciones al no poder
ver en este mundo agro su realización como personas mas allá que de la parte
económica, por supuesto el reto es grande pero quien no quiera asumir retos en
este mundo más le vale que le seda su lugar a quien si quiera.
